Las claves que llevan al fracaso son tener ideas falsas basadas en creencias falsas. ¿Creíamos que el éxito llega sin esfuerzo ? ¿ Creíamos que el estado del bienestar significa que todo nos será dado porque somos un país avanzado ? ¿ Creíamos que como sociedad cada uno de nosotros individualmente es el centro del universo ? Una de las más falsas de todas es pensar que el DEJARME SOLO es la solución (salvo que, como el torero, salga corneado y a veces de muerte, de tanto en cuanto; recuerde: solo tiene una vida)
Hay quién más inteligentemente ha conseguido ser recordado y admirado incluso miles de años después: dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.
¿ Cual es su punto de apoyo ?
Renunciar a ser el director general del universe no es solo una medida sana, si no inteligente.
Formar un equipo en la empresa y apoyarse en expertos de fuera son la mejor garantía para salir adelante. Tenemos muchos puntos de apoyo a nuestro alrededor.
Solo hemos de mirar un poco más allá de nuestro ombligo y abrirnos a un mundo lleno de oportunidades
jueves, 3 de junio de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
DESTERRAR EL PESIMISMO
Cuando todo a nuestro alrededor rechina, cuando las ventas bajan, los beneficios ni existen (¿ volverán ?), cuando los bancos no nos renuevan los créditos, algunos clientes cierran o en el mejor de los casos reducen sus pedidos, los plazos de cobro se alargan y las aseguradoras de riesgo disminuyen sus límites de crédito,...... no es sencillo conservar la calma y mucho menos el optimismo.
Sin embargo nuestra propia naturaleza nos manda mensajes no explícitos que nos dicen. SIGUE LUCHANDO, SIGUE ADELANTE.... ¡ SIGUE, SIGUE !
¿ De donde sacamos entonces las fuerzas para enfrentarnos a todos estos problemas ?
¡ ESO ES LA PREGUNTA !
La respuesta facilona es: necesito ganar dinero. Y sin dejar de ser cierta, esta no es la verdadera fuente de nuestra pasión. ¡ Esta respuesta la da todo el mundo y sin embargo son pocos, los propietarios de PYME, que son capaces de crear de la nada una empresa que le impulsa a diario a seguir.
Porque cuando ganemos el dinero que deseamos, ¿ qué haremos con este dinero ?:
- ¿ enviaremos a nuestro hijo a una Universidad Americana ?
- ¿ pondremos un luminoso con el nombre de nuestra empresa que se vea a 3 kms de distancia ?
- ¿ demostraremos a nuestros padres de lo que somos capaces ?
Y más: cuando deseamos alcanzar nuestro sueño: ¿ está escrito en alguna parte que sea a "pesar de nuestras limitaciones" o , como personas inteligentes que se supone que somos, podamos tratar de vencerlas con la ayuda de expertos ?
Propietario de PYME: si anticipa su visión, compartiéndola, y coopera con expertos, es muy probable que alcance su meta; si limita su capacidad de avanzar a su propia experiencia, NO LO CONSEGUIRÁ. TÉNGALO CLARO.
Sin embargo nuestra propia naturaleza nos manda mensajes no explícitos que nos dicen. SIGUE LUCHANDO, SIGUE ADELANTE.... ¡ SIGUE, SIGUE !
¿ De donde sacamos entonces las fuerzas para enfrentarnos a todos estos problemas ?
¡ ESO ES LA PREGUNTA !
La respuesta facilona es: necesito ganar dinero. Y sin dejar de ser cierta, esta no es la verdadera fuente de nuestra pasión. ¡ Esta respuesta la da todo el mundo y sin embargo son pocos, los propietarios de PYME, que son capaces de crear de la nada una empresa que le impulsa a diario a seguir.
Porque cuando ganemos el dinero que deseamos, ¿ qué haremos con este dinero ?:
- ¿ enviaremos a nuestro hijo a una Universidad Americana ?
- ¿ pondremos un luminoso con el nombre de nuestra empresa que se vea a 3 kms de distancia ?
- ¿ demostraremos a nuestros padres de lo que somos capaces ?
Y más: cuando deseamos alcanzar nuestro sueño: ¿ está escrito en alguna parte que sea a "pesar de nuestras limitaciones" o , como personas inteligentes que se supone que somos, podamos tratar de vencerlas con la ayuda de expertos ?
Propietario de PYME: si anticipa su visión, compartiéndola, y coopera con expertos, es muy probable que alcance su meta; si limita su capacidad de avanzar a su propia experiencia, NO LO CONSEGUIRÁ. TÉNGALO CLARO.
domingo, 9 de mayo de 2010
Y Tú, ¿ qué vas a hacer respecto a las 2.0 ?
Empieza a entererte, y si ya sabes, coopera: Es la mejor inversión.
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Etiquetas:
2.0,
ESPIRAL Economía y Empresa
La Inversión de su vida; SI, la suya, propietario de PYME
La inversión de su vida, propietario de PYME, es aquella que le permita precisamente eso: sacar adelante (sobrevivir) su empresa y sobre todo, prepararla para los buenos tiempos que, aunque le parezca mentira hoy, volverán a llegar.
Pero eso será así si y solo si hace los deberes y, sobre todo, coopera y se alía con expertos que sumen a su visión y capacidades años de experiencia y de éxito en las situaciones más dispares.
La inversión de su vida, no se engañe, no es nunca una máquina (cualquiera con el dinero suficiente puede comprarla)
La inversión de su vida no es una mercancía adquirida a buen precio ni incrementar su stock para dar un mejor servicio a sus clientes y para poder vender más caro (siempre puede haber alguien que lo consiga más barata)
La inversión de su vida, no se lo crea, no es una finca o una nave ( ¿realmente, salvo por la vía especulativa, le aportará algo más que algún beneficio? )
La inversión de su vida no es ni siquiera adquirir en el mercado de renta variable unas acciones o participaciones en condiciones de ganga (el rendimiento dependerá de otros y su visión no será ni tan siquiera tenida en cuenta)
¿ Cuántas PYMES están hoy ahogadas por que sus dueños creyeron que hicieron “la inversión de su vida” y hoy lo están lamentando?
La inversión de su vida debe abordar varios frentes y dar respuestas precisas a las siguientes preguntas:
1- ¿cómo está su empresa?
2- ¿dónde quiere ir, qué metas desea alcanzar?
3-¿ qué tiene que hacer para ir desde dónde está hasta donde le gustaría estar?
4-¿quién va a hacer lo que hay que hacer?, ¿podrá Usted solo? Probablemente NO.
5-¿cuánto va a costarle “el viaje”?, ¿ de dónde va a sacar el dinero para “el viaje”?
6-HACERLO BIÉN y ALCANZAR LOS OBJETIVOS
….y la más importante de todas: ¿ qué necesita mejorar de sus actitudes y sus capacidades para SACAR ADELANTE SU EMPRESA, HOY, MAÑANA y SIEMPRE?
Invertir en descubrir el camino es, esa sí, LA INVERSIÓN DE SU VIDA.
Lo demás son gaitas.
Ah, y no se le ocurra tratar de recorrerlo solo: está estadísticamente demostrado que NO PODRA.
No se lamente de su suerte: al contrario, si abre su mundo a los expertos, podrán ayudarle y, sobre todo, y una vez tenga los problemas de base bien encarrilados, podrá a través del coaching elevar sus nivel de competencia personal acertando más y mejor ante los importantes retos que le presentará el futuro.
Pero eso será así si y solo si hace los deberes y, sobre todo, coopera y se alía con expertos que sumen a su visión y capacidades años de experiencia y de éxito en las situaciones más dispares.
La inversión de su vida, no se engañe, no es nunca una máquina (cualquiera con el dinero suficiente puede comprarla)
La inversión de su vida no es una mercancía adquirida a buen precio ni incrementar su stock para dar un mejor servicio a sus clientes y para poder vender más caro (siempre puede haber alguien que lo consiga más barata)
La inversión de su vida, no se lo crea, no es una finca o una nave ( ¿realmente, salvo por la vía especulativa, le aportará algo más que algún beneficio? )
La inversión de su vida no es ni siquiera adquirir en el mercado de renta variable unas acciones o participaciones en condiciones de ganga (el rendimiento dependerá de otros y su visión no será ni tan siquiera tenida en cuenta)
¿ Cuántas PYMES están hoy ahogadas por que sus dueños creyeron que hicieron “la inversión de su vida” y hoy lo están lamentando?
La inversión de su vida debe abordar varios frentes y dar respuestas precisas a las siguientes preguntas:
1- ¿cómo está su empresa?
2- ¿dónde quiere ir, qué metas desea alcanzar?
3-¿ qué tiene que hacer para ir desde dónde está hasta donde le gustaría estar?
4-¿quién va a hacer lo que hay que hacer?, ¿podrá Usted solo? Probablemente NO.
5-¿cuánto va a costarle “el viaje”?, ¿ de dónde va a sacar el dinero para “el viaje”?
6-HACERLO BIÉN y ALCANZAR LOS OBJETIVOS
….y la más importante de todas: ¿ qué necesita mejorar de sus actitudes y sus capacidades para SACAR ADELANTE SU EMPRESA, HOY, MAÑANA y SIEMPRE?
Invertir en descubrir el camino es, esa sí, LA INVERSIÓN DE SU VIDA.
Lo demás son gaitas.
Ah, y no se le ocurra tratar de recorrerlo solo: está estadísticamente demostrado que NO PODRA.
No se lamente de su suerte: al contrario, si abre su mundo a los expertos, podrán ayudarle y, sobre todo, y una vez tenga los problemas de base bien encarrilados, podrá a través del coaching elevar sus nivel de competencia personal acertando más y mejor ante los importantes retos que le presentará el futuro.
lunes, 5 de abril de 2010
¿ Cómo financiar mi empresa ?
En las últimas semanas esta es la frase más repetida en los labios y en las mentes de muchos propietarios de PYMEs.
La respuesta no es sencilla y no por ello hay que cejar en el empeño por encontrarla.
Habitualmente, cuando pensamos en financiación, pensamos en recursos ajenos, en recursos que alguien (normalmente los bancos) nos venía “facilitando” (entrecomillado) para conseguir estos objetivos.
Una vez más caímos, como las más de las veces, en la trampa.
Y ya no tanto por el hecho de que ahora no nos renuevan la línea de descuento o la póliza de crédito que antes nos habían renovado sin titubear: es que olvidamos que lo esencial era conseguir a través de nuestros propios recursos la financiación necesaria para hacer que nuestra empresa siga funcionando.
Al igual que aquellos seres vivos en que la evolución ha ido atrofiando o desarrollando sentidos o extremidades para adaptarlos a las necesidades cambiantes que hemos debido de ir enfrentando, hemos perdido la capacidad de auto independencia económica y nos hemos perfeccionado en ir renovando pólizas y créditos poniendo cada vez más en riesgo nuestro patrimonio y, las más de las veces, nuestras empresas.
Entonces echamos en cara a la fatalidad, a los políticos, al sistema ( ninguno de ellos es menos culpable que nosotros), por la situación que debemos afrontar cuando nos cierran el grifo.
Pero apresurémonos a decir que somos los principales responsables de esta “suerte” y que tenemos en la mano buena parte de la solución.
Llegados a este punto hay quien toma decisiones “heroicas” :
- mientras dicen por una parte que no van a gastar ni un duro aunque sea muy buena inversión, decide efectuar una compra de oportunidad aumentando los stocks en el convencimiento de que venderá la ganga y obtendrá pingües beneficios…..
- mientras decide que su punto de vista es el correcto ( y es el mismo punto de vista que le ha metido en este berenjenal ) desdeña el apoyo de un experto que, entre otras razones aunque no solo por esa, el no jugarse nada en el envite le permite mantener una lucidez y claridad de ideas que bien haría el empresario en tener muy en cuenta
- mientras reduce los costes, dice, como única vía de supervivencia, renuncia a los buenos beneficios que le harían salir del atolladero
Es claro que la mejor financiación, la más barata, la más segura y la única que proporciona y mantiene la independencia económica de una PYME es la que proviene de los beneficios continuamente capitalizados en la propia empresa, como la savia que alimenta el árbol y lo hace crecer y crecer.
¡ Ay de aquél que necesita del agua del vecino para mantener verde su jardín ¡
La respuesta no es sencilla y no por ello hay que cejar en el empeño por encontrarla.
Habitualmente, cuando pensamos en financiación, pensamos en recursos ajenos, en recursos que alguien (normalmente los bancos) nos venía “facilitando” (entrecomillado) para conseguir estos objetivos.
Una vez más caímos, como las más de las veces, en la trampa.
Y ya no tanto por el hecho de que ahora no nos renuevan la línea de descuento o la póliza de crédito que antes nos habían renovado sin titubear: es que olvidamos que lo esencial era conseguir a través de nuestros propios recursos la financiación necesaria para hacer que nuestra empresa siga funcionando.
Al igual que aquellos seres vivos en que la evolución ha ido atrofiando o desarrollando sentidos o extremidades para adaptarlos a las necesidades cambiantes que hemos debido de ir enfrentando, hemos perdido la capacidad de auto independencia económica y nos hemos perfeccionado en ir renovando pólizas y créditos poniendo cada vez más en riesgo nuestro patrimonio y, las más de las veces, nuestras empresas.
Entonces echamos en cara a la fatalidad, a los políticos, al sistema ( ninguno de ellos es menos culpable que nosotros), por la situación que debemos afrontar cuando nos cierran el grifo.
Pero apresurémonos a decir que somos los principales responsables de esta “suerte” y que tenemos en la mano buena parte de la solución.
Llegados a este punto hay quien toma decisiones “heroicas” :
- mientras dicen por una parte que no van a gastar ni un duro aunque sea muy buena inversión, decide efectuar una compra de oportunidad aumentando los stocks en el convencimiento de que venderá la ganga y obtendrá pingües beneficios…..
- mientras decide que su punto de vista es el correcto ( y es el mismo punto de vista que le ha metido en este berenjenal ) desdeña el apoyo de un experto que, entre otras razones aunque no solo por esa, el no jugarse nada en el envite le permite mantener una lucidez y claridad de ideas que bien haría el empresario en tener muy en cuenta
- mientras reduce los costes, dice, como única vía de supervivencia, renuncia a los buenos beneficios que le harían salir del atolladero
Es claro que la mejor financiación, la más barata, la más segura y la única que proporciona y mantiene la independencia económica de una PYME es la que proviene de los beneficios continuamente capitalizados en la propia empresa, como la savia que alimenta el árbol y lo hace crecer y crecer.
¡ Ay de aquél que necesita del agua del vecino para mantener verde su jardín ¡
sábado, 20 de marzo de 2010
Cuando el camino se empina: ¿Cómo salir de la crisis?
2.010 era, a juicio de los políticos interesados en ganar tiempo y de los ingenuos anestesiados ante los cantos de sirena, el año en que se atisbaría la salida cierta de la crisis.
Ha faltado el ESTO LO ARREGLAMOS ENTRE TODOS para creer que una nueva inercia nos sacaría del atolladero más pronto que tarde, como embelesados en una propaganda en que la mayoría de cada uno mira al de al lado cuando se refiere al TODOS.
Una vez más buscamos el camino fácil, el atajo, la cuesta abajo, el más de lo mismo aunque con un ligero maquillaje. Seguimos a la búsqueda del chollo y nos cuesta renunciar o hacer frente a las causas que nos han llevado hasta aquí.
Y, salvo que deseemos estar ciegos, es bueno darse cuenta de que el camino se empina.
¿Cuáles son, pues los paradigmas que nos ayudarán a salir de la crisis?
En primer lugar, enfrentando la realidad de los hechos: las cosas están como están, ni más ni menos.
El proveedor de dinero al sistema, la banca, sigue estrangulando el flujo de fondos al mercado.
Ya no es que los proyectos empresariales precisen financiación: es que los que la tienen se ven forzados a ralentizarse o hasta detenerse ya que la banca les retira la liquidez que había aportado antes sin que haya mediado razón objetiva dadas las circunstancias concretas de una situación dada.
Ante esta realidad, el frenazo inversor se agudiza, los gastos se reducen más allá de lo saludable y la endeblez de muchas PYMEs aparece en todo su fulgor: empresas muchas de las veces descapitalizadas que forman parte de un sistema endeble que además ha obviado, las más de las veces, las claves que les permitió nacer, desarrollarse y constituirse en una de las partes más importantes de la empleabilidad en nuestra economía: el esfuerzo personal, el compromiso, la resistencia y el espíritu de lucha sin fin.
Es claro que se han alcanzado cotas de bienestar inimaginables hace no muchos años pero parece evidente que a la vista de los hechos quizás hemos ido demasiado lejos ante la contundente realidad de que la “vaca no da para tanto”.
Ante este camino empinado no hay que retroceder más que para tomar nuevo impulso, pero sí que hay que revisar en donde estamos y donde vamos.
Y hay que hacerlo con la mente abierta, aprovechando al máximo las oportunidades que nuestro entorno nos ofrece, anticipando y cooperando (mal si no salimos de nuestro propio ensimismamiento y creemos que solo nosotros sabemos lo que hay que hacer para salir adelante, si bien es cierto que aunque otro lo sepa y nos lo diga nos tocará hacerlo a nosotros, pero con ayuda se hace mejor y antes).
Y, además, aún más importante, rebuscar en nuestro interior nuestra mejor capacidad de esfuerzo, de trabajar duramente, nuestro compromiso con nosotros mismos y con los que luchan a nuestro lado, nuestra resistencia ante el fracaso y saber apretar los dientes cuando el esfuerzo parece estéril y dar otro paso, y otro, y otro más…hasta salir adelante.
Solo después nos parecerá que el camino se hace más llevadero y con nuestras capacidades reforzadas, iniciaremos una nueva andadura más fértil.
Quizás en 2.011……
Ha faltado el ESTO LO ARREGLAMOS ENTRE TODOS para creer que una nueva inercia nos sacaría del atolladero más pronto que tarde, como embelesados en una propaganda en que la mayoría de cada uno mira al de al lado cuando se refiere al TODOS.
Una vez más buscamos el camino fácil, el atajo, la cuesta abajo, el más de lo mismo aunque con un ligero maquillaje. Seguimos a la búsqueda del chollo y nos cuesta renunciar o hacer frente a las causas que nos han llevado hasta aquí.
Y, salvo que deseemos estar ciegos, es bueno darse cuenta de que el camino se empina.
¿Cuáles son, pues los paradigmas que nos ayudarán a salir de la crisis?
En primer lugar, enfrentando la realidad de los hechos: las cosas están como están, ni más ni menos.
El proveedor de dinero al sistema, la banca, sigue estrangulando el flujo de fondos al mercado.
Ya no es que los proyectos empresariales precisen financiación: es que los que la tienen se ven forzados a ralentizarse o hasta detenerse ya que la banca les retira la liquidez que había aportado antes sin que haya mediado razón objetiva dadas las circunstancias concretas de una situación dada.
Ante esta realidad, el frenazo inversor se agudiza, los gastos se reducen más allá de lo saludable y la endeblez de muchas PYMEs aparece en todo su fulgor: empresas muchas de las veces descapitalizadas que forman parte de un sistema endeble que además ha obviado, las más de las veces, las claves que les permitió nacer, desarrollarse y constituirse en una de las partes más importantes de la empleabilidad en nuestra economía: el esfuerzo personal, el compromiso, la resistencia y el espíritu de lucha sin fin.
Es claro que se han alcanzado cotas de bienestar inimaginables hace no muchos años pero parece evidente que a la vista de los hechos quizás hemos ido demasiado lejos ante la contundente realidad de que la “vaca no da para tanto”.
Ante este camino empinado no hay que retroceder más que para tomar nuevo impulso, pero sí que hay que revisar en donde estamos y donde vamos.
Y hay que hacerlo con la mente abierta, aprovechando al máximo las oportunidades que nuestro entorno nos ofrece, anticipando y cooperando (mal si no salimos de nuestro propio ensimismamiento y creemos que solo nosotros sabemos lo que hay que hacer para salir adelante, si bien es cierto que aunque otro lo sepa y nos lo diga nos tocará hacerlo a nosotros, pero con ayuda se hace mejor y antes).
Y, además, aún más importante, rebuscar en nuestro interior nuestra mejor capacidad de esfuerzo, de trabajar duramente, nuestro compromiso con nosotros mismos y con los que luchan a nuestro lado, nuestra resistencia ante el fracaso y saber apretar los dientes cuando el esfuerzo parece estéril y dar otro paso, y otro, y otro más…hasta salir adelante.
Solo después nos parecerá que el camino se hace más llevadero y con nuestras capacidades reforzadas, iniciaremos una nueva andadura más fértil.
Quizás en 2.011……
domingo, 7 de marzo de 2010
¿ Cuándo una PYME empieza a oler a muerto ?
Las organizaciones y las empresas, incluso aquellas que tienen éxito en un momento dado, corren con un enorme riesgo si se sienten tentadas, antes que nada, a mantener lo que se ha alcanzado y no adaptarse a las nuevas situaciones.
La realidad empresarial, al igual que la propia acción humana, es la consecuencia de una constante mutación, a veces lenta, a veces rápida.
Mutación necesaria, pero no suficiente, para adaptarse a los cambios de situación que la propia realidad empresarial plantea a las PYMEs.
Al igual que cada día millones de células se mueren y se renuevan por otras nuevas en el cuerpo humano, ya sean las nuevas sanas o enfermas, la PYME está sometida a mutaciones constantes, cuya aceptación y reconocimiento son imprescindibles para la propia supervivencia y desarrollo de las mismas PYMEs
Sin embargo no es infrecuente que muchas empresas se aferren a lo conocido, al método, al sistema que siempre ha funcionado, como el vellocino de oro que hay que adorar y desear, vellocino que supuestamente nos pondrá a salvo de todos los males futuros.
¡ Nada más lejos de la realidad ¡
Esas empresas que no afrontan cambios, a veces radicales, cuando las cosas van bien, sufrirán sin compasión el envite de los nuevos retos ante los que no solo no podrán oponer resistencia, sino que además les evitará estar preparados ante las oportunidades que estos nuevos retos plantean.
Empresarios o directivos que se aferran solo a lo que conocen, que se resisten o combaten y destruyen a los que son capaces de ver un poco más allá que ellos, se hacen un flaco favor, incluso traicionan gravemente la visión que él mismo tuvo y plasmó en un proyecto y éste en empresa, quizás hace no mucho tiempo.
Es claro que la tentación es fuerte: vamos bien, ganamos dinero (o hemos empezado a perderlo y echamos mano del que hemos estado ganando recientemente, interpretamos, señal inequívoca de que lo hicimos bien hace poco) y esperamos que cuando el entorno cambie y nos sea de nuevo favorable, las cosas volverán a su cauce y nosotros seguiremos cómodamente aposentados en nuestra charca dorada en la que solo permitimos sobrevivir a los que croan como nosotros, a los que se alinean con nuestras ideas pretéritas, a los que apoyan nuestro poltronazgo y no se preocupan de nada más que hacer pasar, día tras día, una realidad decadente que solo es deseable a los conformistas a los que muy pronto la realidad del mercado les pasará cuentas.
Solo hay que ver en entornos hiperactivos, como en el ámbito deportivo, como las técnicas de entrenamiento, motivación, táctica y estrategia cambian constantemente. Las reglas de la victoria ponen a cada uno cada día frente a su realidad, y no vale concluir que una victoria de hoy, y mucho menos de ayer, será una victoria mañana.
Es más: los profesionales más exitosos arriesgan desde el triunfo de hoy para tratar de conseguir, aunque nadie se lo asegure, una nueva victoria mañana.
¿ Y porqué ?
Cuando un equipo (o un modelo de negocio) ha tenido o tiene éxito, es preciso que se reinvente continuamente para asegurar que la máxima motivación devenida por la participación en el diseño de la estrategia y de la acción para alcanzar los objetivos empresariales lleve a remar a todos en la misma dirección.
Lo contrario, favorecer el clientelismo basado en las únicas ideas del que manda, el sostenimiento de las actuaciones rutinarias sin contenido emprendedor y podando las iniciativas y críticas constructivas, son el camino cierto hacia el mal funcionamiento, las pérdidas y muchas veces, la desaparición de las PYMEs.
Ver a los miembros de una organización, a las personas que forman una PYME, como un “recurso” que se maneja al antojo del máximo responsable, que para eso se les paga, precisamente para ser recurso, es la mejor garantía del fracaso empresarial y de la frustración de los profesionales que de forma honesta y leal tratan de aportar lo mejor de sí mismos a un proyecto común donde ellos también, como el propietario de la PYME, aportan lo mejor de su tiempo. Y si el empresario tiene profesionales que no lo hacen así, lo más rentable, es que se los quite de encima.
¿ No hay dinero para ello ?
¿ Y si lo hay para el renting del Cayenne o del Mercedes ?
Hacer equipo, alinear intereses, tener creatividad e iniciativa responsable, son las mejores recetas para salir con éxito de la crisis actual.
Hace unos años asistí a un acto en que D. José Manuel Lara (padre) reconocía con una humildad prodigiosa : “Yo que casi no sabía leer ni escribir, me convertí en el editor en español más importante del mundo. Y, ¿ saben porqué? Porque me rodeé de gente que sabían más que yo”
La realidad empresarial, al igual que la propia acción humana, es la consecuencia de una constante mutación, a veces lenta, a veces rápida.
Mutación necesaria, pero no suficiente, para adaptarse a los cambios de situación que la propia realidad empresarial plantea a las PYMEs.
Al igual que cada día millones de células se mueren y se renuevan por otras nuevas en el cuerpo humano, ya sean las nuevas sanas o enfermas, la PYME está sometida a mutaciones constantes, cuya aceptación y reconocimiento son imprescindibles para la propia supervivencia y desarrollo de las mismas PYMEs
Sin embargo no es infrecuente que muchas empresas se aferren a lo conocido, al método, al sistema que siempre ha funcionado, como el vellocino de oro que hay que adorar y desear, vellocino que supuestamente nos pondrá a salvo de todos los males futuros.
¡ Nada más lejos de la realidad ¡
Esas empresas que no afrontan cambios, a veces radicales, cuando las cosas van bien, sufrirán sin compasión el envite de los nuevos retos ante los que no solo no podrán oponer resistencia, sino que además les evitará estar preparados ante las oportunidades que estos nuevos retos plantean.
Empresarios o directivos que se aferran solo a lo que conocen, que se resisten o combaten y destruyen a los que son capaces de ver un poco más allá que ellos, se hacen un flaco favor, incluso traicionan gravemente la visión que él mismo tuvo y plasmó en un proyecto y éste en empresa, quizás hace no mucho tiempo.
Es claro que la tentación es fuerte: vamos bien, ganamos dinero (o hemos empezado a perderlo y echamos mano del que hemos estado ganando recientemente, interpretamos, señal inequívoca de que lo hicimos bien hace poco) y esperamos que cuando el entorno cambie y nos sea de nuevo favorable, las cosas volverán a su cauce y nosotros seguiremos cómodamente aposentados en nuestra charca dorada en la que solo permitimos sobrevivir a los que croan como nosotros, a los que se alinean con nuestras ideas pretéritas, a los que apoyan nuestro poltronazgo y no se preocupan de nada más que hacer pasar, día tras día, una realidad decadente que solo es deseable a los conformistas a los que muy pronto la realidad del mercado les pasará cuentas.
Solo hay que ver en entornos hiperactivos, como en el ámbito deportivo, como las técnicas de entrenamiento, motivación, táctica y estrategia cambian constantemente. Las reglas de la victoria ponen a cada uno cada día frente a su realidad, y no vale concluir que una victoria de hoy, y mucho menos de ayer, será una victoria mañana.
Es más: los profesionales más exitosos arriesgan desde el triunfo de hoy para tratar de conseguir, aunque nadie se lo asegure, una nueva victoria mañana.
¿ Y porqué ?
Cuando un equipo (o un modelo de negocio) ha tenido o tiene éxito, es preciso que se reinvente continuamente para asegurar que la máxima motivación devenida por la participación en el diseño de la estrategia y de la acción para alcanzar los objetivos empresariales lleve a remar a todos en la misma dirección.
Lo contrario, favorecer el clientelismo basado en las únicas ideas del que manda, el sostenimiento de las actuaciones rutinarias sin contenido emprendedor y podando las iniciativas y críticas constructivas, son el camino cierto hacia el mal funcionamiento, las pérdidas y muchas veces, la desaparición de las PYMEs.
Ver a los miembros de una organización, a las personas que forman una PYME, como un “recurso” que se maneja al antojo del máximo responsable, que para eso se les paga, precisamente para ser recurso, es la mejor garantía del fracaso empresarial y de la frustración de los profesionales que de forma honesta y leal tratan de aportar lo mejor de sí mismos a un proyecto común donde ellos también, como el propietario de la PYME, aportan lo mejor de su tiempo. Y si el empresario tiene profesionales que no lo hacen así, lo más rentable, es que se los quite de encima.
¿ No hay dinero para ello ?
¿ Y si lo hay para el renting del Cayenne o del Mercedes ?
Hacer equipo, alinear intereses, tener creatividad e iniciativa responsable, son las mejores recetas para salir con éxito de la crisis actual.
Hace unos años asistí a un acto en que D. José Manuel Lara (padre) reconocía con una humildad prodigiosa : “Yo que casi no sabía leer ni escribir, me convertí en el editor en español más importante del mundo. Y, ¿ saben porqué? Porque me rodeé de gente que sabían más que yo”
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